Escritura y cáncer: ¿cómo te puede ayudar?

Escribir puede permitirte explorar el poder del lenguaje y las palabras, y convertirse en una forma de transmitir tus sentimientos.

Cada día utilizamos la escritura todos los días, mediante mensajes de texto, redes sociales, listas de compras, diarios, calendarios y correos electrónicos. Si convives con el cáncer, es posible que escribas además:  eventos clave, citas, pruebas y visitas al hospital.

Sin embargo, la escritura puede cumplir otra función. Puede ser algo que puedes hacer para ti mismo y tiene muchos beneficios psicológicos. No hace falta ser un experto en la expresión escrita. Cosas como la ortografía, la gramática, las reglas, la pulcritud pueden no ser relevantes cuando lo que quieres es simplemente expresarte. Se trata más bien de centrarte en ti: escribir tu camino durante y más allá del cáncer. 

Si eres un cuidador, un familiar o un amigo de una persona con cáncer, a ti, también te afecta. A veces, en medio de toda la preocupación por la persona que tiene la enfermedad, tus propias necesidades y preocupaciones pueden parecer egoístas. No lo son, por supuesto, pero es posible que descubras que necesitas cierta liberación emocional, y escribir puede ser una forma de ayudarte.

La escritura creativa es una forma de explorar pensamientos, ideas y emociones que, de otro modo, podría resultar difícil expresar. Tradicionalmente, la escritura creativa significa usar nuestra imaginación e ideas para escribir historias, memorias, poesía y prosa. Sin embargo, usar diarios o blogs, también resulta muy útil como liberación y exploración interior. 

Puede ayudarte a aliviar la depresión, la ansiedad y el dolor. Puede ser una forma de escribir sobre cosas de las que puede resultar doloroso hablar. Escribir puede ayudarte a desacelerar tus pensamientos y relajarte. También te ayudará a aumentar tu confianza y autoestima, además de los beneficios a nivel físico y mental. 

Este es el tipo de experiencia que han tenido con la escritura Pilar y Elena, las ganadoras de los primeros Juegos Florales de Kālida Sant Pau, que enviaron sus textos sobre “La Esperanza”. Pilar ganó en la categoría prosa y Elena en poesía.   

Puedes leer aquí los escritos ganadores.

Todo empezó en mayo de hace 10 años cuando me diagnosticaron un linfoma. No quise que fuera un «corre-ve-y dile», prefería que todo el mundo tuviera mi versión, que lo supieran por mí…”  

Debido a la respuesta de las personas, empecé a ir contando mediante los correos el día al día de la enfermedad, tratamiento, hospitalización y vi que esto me iba muy bien como terapia: con los escritos sacaba los miedos y angustias, » enderezaba» mis pensamientos.  

“…al mismo tiempo me fui dando cuenta de que no podía escribir constantemente «penas»intenté dar la vuelta a mis escritos explicando el día a día pero intentando sacar una chispa de humor”

Pilar, ganadora de la categoría prosa. Accede aquí a su testimonio completo, y entrar a su blog personal.

 

“El hecho de no enfrentar situaciones por mi forma de sentir y mi forma de pensar, me da la libertad de expresarme y sacar ese interior que no todos comprenden. Es desahogarme,  de lo contrario quedarían dentro mío, y muchas veces me hacen daño.

Elena, ganadora en la categoría poesía.

Si crees que como a ellas, poner por escrito tus vivencias en este momento te puede ayudar, te animamos a seguir las sugerencias de Cancer.net para iniciarte a la escritura:

  • Encuentra la mejor manera para “dejar ir” las palabras: a mano en un diario, a través del ordenador o tu smartphone o tablet 
  • Piensa en hacer de la escritura una parte de tu rutina diaria: tal vez descubras que escribir por la mañana te ayuda a empezar bien el día. O que antes de acostarte te ayuda a relajarte y a procesar todo lo que ha sucedido durante el día.
  • Escribe lo que tengas en tu mente: Pensamientos sobre su diagnóstico y tratamiento, tus esperanzas y miedos, tus objetivos, una historia divertida: todo es válido: Lo único verdaderamente importante es que estás escribiendo sobre lo que es importante para ti. 
  • ¡Házlo! Trata de resistir la tentación de censurar lo que escribes o de ser perfeccionista con la gramática y la ortografía. Intenta que tu diario sea lo más honesto y sincero posible. Si no estás seguro de por dónde comenzar, utiliza algunas de estas frases: «La cita de hoy con mi médico me hizo sentir…», «Estoy preocupado por…», «Me sorprendió/me sentí feliz/emocionada cuando…». 

Post en colaboración con Maggie’s Centers 

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